Cine fantástico, de terror y de ciencia ficción. Revista online - Scifiworld http://www.aaa.scifiworld.es Mon, 15 Oct 2018 11:36:27 +0200 Joomla! - Open Source Content Management es-es 2001. Una corrección espacial http://www.aaa.scifiworld.es/cine/2001-una-correccion-espacial.html http://www.aaa.scifiworld.es/cine/2001-una-correccion-espacial.html 2001. Una corrección espacial

Rigor científico. De simios, la Luna y estaciones espaciales

2001 es el paradigma de película científicamente acertada. En ella se esconden sutilmente grandes teorías tanto de Ciencia como de ingeniería.

de simios, la Luna y estaciones espaciales

Ya hace unos meses de la conmemoración de los 50 años del estreno de la película insignia de Stanley Kubrick, pero en España tardó 6 meses más en poderse disfrutar (17/10/1968).

Con el reestreno de este año en cines se tuvo (y tuve) la oportunidad de verla en su formato de origen y comprobar como se trata de una enorme experiencia visual. Filmada para ser proyectada en tres pantallas consecutivas que abarcaran 135º de visión, la actual proyección en pantalla grande genera un salto cualitativo y cuantitativo en calidad desde el formato TV, como el que pudiera adivinarse desde la gran pantalla hasta los 135º.

 

Rigor científico


Ideada, creada y rodada años antes de poner el primer hombre el pie en la Luna, este film está plagado de aciertos científicos que por aquel entonces solo eran deducciones teóricas a partir de datos obtenidos en misiones espaciales precederas.

El asesoramiento del autor del texto original en el que se basó la película, Arthur C. Clarke, y los aportes de numeroso personal de la NASA permitió crear un entorno perfectamente representado y aun hoy totalmente creíble. Esta rigurosidad alargó a cinco años la producción, llegando a un presupuesto final de diez millones de dólares de 1968.

La imposibilidad de sonido en el espacio, la gravedad artificial, la IA o artilugios tecnológicos impensables en aquel año, son solo unos pocos ejemplos de los aciertos científicos y tecnológicos dentro de esta película.

Para comprobar el rigor científico de 2001 se presentarán, a continuación, tres ejemplos representativos: Los simios, los paisajes lunares y la estación espacial.

 

El amanecer de la humanidad


Tres largos minutos de total oscuridad con la penetrante música de Ligeti plasma el caos primigenio. Seguidamente se da paso a la más calurosa sabana africana, lugar donde (sobre)viven nuestros ancestros simiescos.

El tramo inicial de 2001 es mi parte preferida, más ahora al descubrir el falso 3D en el en el que está rodado y no se podía degustar bien en formato TV. De ello tenía conocimiento previo, pues en una exposición sobre Kubrick en Roma pude disfrutar al formar parte del decorado africano usado en la película y descubrir su forma de rodaje; un genio. Pero vayamos a la escena en cuestión.

Los simios sobreviven comiendo raíces y vegetación seca, huyen a la más mínima interacción y se acurrucan atemorizados durante la noche. En el día se desplazan a cuatro patas, separando del suelo los cuartos delanteros solo para llevarse a la boca cualquier brote.

 

Bien es sabido que la capacidad de coger con las manos se halla restringida a unas pocas especies y todo gracias al pulgar oponible. Este es característico de los simios y monos, aunque ellos siguen manteniéndolos en las extremidades posteriores para poder escalar árboles. En el caso humano la adopción de la postura bípeda causó la pérdida de este pulgar oponible en los pies.

La evolución al bipedismo del hombre, ya fuera para tener capacidad de llevar cosas, avistamiento lejano de depredadores, menor exposición al sol y/o eficiencia energética en desplazamientos largos, no parece producirse por una única causa; es más una suma de circunstancias que favorecieron esta evolución.

La consecuencia de esto, al dejar las manos libres, fue el aumento en la precisión con ellas. El Australopithecus de hace 4 millones de años era completamente bípedo, aunque mantenía los pies curvos para trepar a los árboles. Este manejaba palos y piedras que tuvieran la forma apropiada para el uso que quisiera darle. Su descendiente el Homo habilis golpeaba para crear sus propias herramientas. Pero no es hasta el Homo erectus hace 1 millón de años y ya completamente bípedo, cuando las manos alcanzaron la precisión para poder crear herramientas avanzadas, ropas e incluso construcciones.

Otra corriente científica cambia el orden; el bipedismo fue la consecuencia del uso de las manos. En un estudio cerebral entre monos y hombres se ha comprobado que usamos las mismas zonas cerebrales para manipular, pero distintas para el manejo de los pies. Existe un principio evolutivo el cual señala que rasgos comunes entre especies relacionadas suelen venir primero, mientras los que se diferencian vienen después. Esto implica que la especialización cerebral del pie en el hombre fue posterior al uso de las manos. Resumiendo; el mayor uso de las manos condujo a la necesidad de tenerlas libres y por ende adoptar la postura erguida para desplazarse.

 

En la película se puede ver perfectamente este tipo de evolución. A los simios les falta algo para despertar su inteligencia. El precursor de ello es el monolito; una chispa, una idea, un replanteamiento de para qué usar algo que se tiene en las manos y no es comestible. Inicialmente cuadrúpedos y usando las manos solo de forma rudimentaria, para posterior a la idea surgir el uso de herramientas (armas, mejor dicho). Esto implica tener la obligación de desplazarse bípedamente. Así en la batalla de la charca, todos esperan de pie poder asestar un golpe que los lance a un estadio evolutivo superior.

 

La Luna


La representación de los paisajes lunares corrió a cargo del grupo de producción y arte liderado por Tony Masters, inspirándose en las recientes, en aquel entonces, fotografías tomadas por la misión soviética Luna 9 (1966).

El suelo rocoso representado en la película se aleja un poco de la sinuosidad y arenosidad del verdadero suelo lunar. A la vista de las fotografías de la sonda Luna 9 se pudiera pensar en un suelopedregoso, pero los milenios de continuo bombardeo han erosionado de sobremanera la Luna. La capa más superficial es un suave conglomerado de materialesprovenientes de la desintegración mecánica producida por el choque de meteoros.

Si bien esto pudiera parecer un tratamiento erróneo, no es sino una inexactitud debido a las limitaciones de información de la época. Aunque no es menos cierto que lo visto en el celuloide pudiera pasar perfectamente por la misma Luna y sin necesidad de invocar a conspiración alguna.

Respecto la inclusión de montañas, montes y acantilados son un total acierto en el film. La geografía lunar es variada e incluye montañas como el Mons Huygens de 5500 m, cordilleras como Leibniz con cotas de 6100 m de altitud y acantilados como el Rima Aridaeus de 226 km de longitud, así como también valles y escarpados.

19410

Respecto el movimiento de los personajes en la superficie lunar, es más complejo. Las escenas espaciales en ausencia de gravedad fueron realizadas con maestría y exactitud, todo gracias a la información cedida por la NASA de las misiones espaciales Geminis (1962-1966). En ellas se realizaron importantes pruebas de acoples entre distintas naves y paseos espaciales, ambas indispensables para el futuro alunizaje.

Pero los movimientos en la Luna no se presentan adecuadamente, sino que se realizan con la misma soltura que si estuvieran bajo la gravedad terrestre. La Luna tiene una gravedad seis veces menor que la Tierra y como bien es sabido el desplazamiento de un astronauta en ella se produce a saltitos; debido a su ligereza. Allí una persona de 80 kg pesa 13 kg.

Resumiendo, la representación de la Luna es correcta excepto en la clase de suelo, aunque el mayor error es no haber tenido en cuenta el cambio de gravedad en nuestro satélite.

 

Estación espacial 5


La estación espacial como puerto de paso antes de dar el salto a la Luna, plasma a la perfección un posible viaje futuro a grandes distancias.

De forma circular y con un diámetro de 560 metros, la estación gira sobre si misma para generar una gravedad artificial, por acción de la fuerza centrífuga, y así normalice los movimientos dentro de ella. Se trata de un diseño basado en la Ciencia e ingeniería más eficiente. La rotación necesaria para producir gravedad está relacionada con el diámetro, pero restringida por la tolerancia humana a los giros, ya que producen malestar y mareos. Para evitarlo, las revoluciones deben tener un máximo de dos vueltas por minuto.

El ingeniero Henry Lang trabajaba en la NASA diseñando naves bajo las órdenes de Werner Von Braun; ingeniero aeroespacial, jefe de la NASA y creador del futuro cohete Saturno 5, heredero directo de sus anteriores invenciones; los V-1 y V-2. A este también se le debe el concepto de estación espacial en forma de anillo giratorio. Para poder dedicarse totalmente a los diseños requeridos para la producción de 2001, Lang tuvo que abandonar la agencia espacial. Así fue él quien diseñó, junto a su equipo, la estación espacial 5.

Representada en la película a medio construir, mas parece una sutil ironía de la inextinguible habilidad de los humanos de incumplir plazos, sea cual sea el milenio.

La premonitoria ubicación de la estación espacial 5 bien pudiera ser la que posee la Estación espacial internacional, unos 400 km. Desde ella las naves no tendrían que gastar tanto combustible para escapar de la gravedad terrestre, al contrario de si despegaran desde la superficie. Esto es lo plasmado en el film, una nave para salir de la Tierra y otra para ir hacia cualquier destino, optimizando gastos tanto en combustible como en diseño aerodinámico.

 

Una odisea de conceptos


Los tres grandes ejemplos anteriores puede hacer una idea de su rigor en grandes conceptos, pero también la obsesión del director llegó a los pequeños detalles.

El baño de gravedad cero con instrucciones de uso, las zapatillas con suela de velcro, el retardo en la comunicación estelar, comida en pasta con cañitas y así un largo etcétera. Unas de las que más me gusta son los gorros de las azafatas, horribles ahora pero totalmente eficientes para impedir que las cabelleras dancen libres por la falta de gravedad.

También existen varios descuidos, fallos o licencias en el film. Una es la ya señala gravedad lunar, puede observarse en la escena del desplazamiento en una nave-bus desde la base Clavius hasta el lugar de emplazamiento del monolito lunar.

Otro fallo que me molesta de sobremanera es durante la salida de Frank Poole de la Discovery. Mientras se realiza, David Bowman queda en la cabina de mando supervisando la operación. Lleva el traje puesto, por si surge un percance, pero el casco está en la cubierta de cápsulas, lejos de él. No creo que sea el protocolo más riguroso y acertado. No contento, se produce dos veces la misma situación.

Con aciertos y fallos, estamos ante la primera película de Ciencia-ficción que hace justicia a tan gran término.

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cardescu@gmail.com (Cristian Cárdenas) Cine Mon, 15 Oct 2018 10:15:47 +0200
Venom http://www.aaa.scifiworld.es/reviews/venom.html http://www.aaa.scifiworld.es/reviews/venom.html Venom

Escucha tu interior.

Tras la avalancha de críticas negativas que la película recibió sólo un par de días antes de su estreno, unas opiniones respetables, pero evidentemente venidas de eruditos que quieren cintas de superhéroes (o antihéroes en este caso) más intelectualoides o thriller de espías, el resto de los mortales pensaban que se encontraban ante el fiasco del año. Y no me he incluido en ese saco no porque yo sea inmortal, para nada, ya estoy muerto incluso, sino porque la situación no es nueva y todo esto ya huele a chamusquina. Para que me comprendáis, tan mala no podía ser. Eso si era mala de verdad... Vale que la unanimidad de reseñas negativas era brutal y que la película venía con el pesado PG13, ya sabéis, al igual que Megalodon, una cinta no recomendada a menores de 13 años, y no de 18 como mandan los cánones de cualquier film violento que se precie. En este sentido y conociendo la naturaleza de Venom sí que te puedes quedar con las ganas de más sangre, de que fuera más bestia e incluso más políticamente incorrecta (algo que adoro, pese a que hoy vas a prisión prácticamente por ello) pero (parece mentira que sea yo el que vaya a decir esto) el producto final se encuentra a años luz de todo lo que ruló tachando Venom como la peor película de todos los tiempos. Realmente es bastante disfrutable, pero antes vamos con el contenido argumental (que lo tiene).

Como periodista, Eddie Brock (Tom Hardy) lleva tiempo intentando desenmascarar al creador de la Fundación Vida, el famoso genio científico Carlton Drake (Riz Ahmed), una obsesión que ha arruinado su carrera y su relación con su novia, Anne (Michelle Williams). Al investigar uno de los experimentos de Drake, el ente alienígena Venom se fusiona con el cuerpo de Eddie, y el reportero adquiere de pronto nuevos e increíbles superpoderes, así como la oportunidad de hacer prácticamente lo que se le antoje. 

Por un tema de licencias y derechos Sony no permite englobar este personaje al universo Spidey o Vengadores, al que pertenece, al igual que ya ocurre con X-Men o Deadpool, pero esto no ha impedido que la compañía se saque de la manga una adaptación para el famoso simbionte. 

Como narraba en el primer párrafo, todos los supuestos inconvenientes con los que partía esta Venom terminan quedando en sombras, ya que a grandes rasgos la obra de Ruben Fleischer (Zombieland) está bastante conseguida e incluso en muchas ocasiones consigue ser más divertida que Deadpool, por poner un ejemplo. Y esto amigos, tiene su mérito ya que, a todas las desventajas ya expuestas, se le une en último momento una más, la tijera de montaje. Según fuentes oficiales a la cinta se le han amputado 40 minutos nada más y nada menos de metraje, y según el propio Tom Hardy aquí estaban las mejores secuencias filmadas... ¿Las veremos algún día o quedarán en el inconsciente colectivo a modo de leyenda urbana como la escena de las pirañas en Holocausto Caníbal? Sólo el tiempo lo dirá. Lo mismo que su posible vinculación con Life.

Con todo, la película se desenvuelve a las mil maravillas en el terreno que pisa, es decir, el de cinta de acción subidita para toda la familia. El de pillarse el combo palomitas + refresco + juguete + cualquier otra chorrada y entrar a la sala a desconectar. En ese sentido básicamente es dinámica y cumple su cometido llevando al espectador por una historia simple pero bien contada, con unos tiempos bien medidos entre las secuencias bravas y las de explicaciones pseudocientíficas que por locas que suenen, convencerán a todo el mundo. Si bien, esos problemas de recorte en montaje que ya advertí hacen que en cierto momento la cinta vaya sin frenos, en especial del ecuador en adelante, donde los acontecimientos parecen desfasarse en comparación con un inicio mucho más sosegado, que se toma su tiempo para mostrarnos vida y milagros de Eddie Brock y así meternos en situación.

La acción está bastante bien filmada y se complementa a la perfección con la dosis de humor que le aporta la interpretación de un alienado Tom Hardy y las líneas de diálogo del propio Venom. Y de nada valdría que esa acción estuviese filmada cojonudamente si los efectos especiales no fueran de categoría, que lo son. Explosiones, persecuciones, disparos y claro, el diseño de Venom y otras criaturas que aparecen en el film es también un trabajo impecable. 

Donde cojearía realmente es en los villanos. Villano alfa y sub-villanos. Ese antagonista sacado de Slumdog Millionaire que no da la talla en ningún momento ni su típico machaca alopécico con cara de haber repetido curso ya tres veces o más. 

¿Sería esta Venom una buena adaptación del personaje? Más bien no. ¿Es mala película? Tampoco. Simplemente la película juega a entretener y esto lo consigue con creces. Deja abierto el universo creado para una posible secuela o incluso varias más. 

En resumidas cuentas, querido lector, no puedo decir que no se fíen de las críticas, porque si no nunca podrían fiarse de mi consejo. Lo que si diré es que al igual que Eddie Brock con Venom escuchen su voz interior, denle una oportunidad y juzguen ustedes mismos. Está clarísimo que el universo hater ya lo ha hecho. 

  • Venom
  • Tom Hardy
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    ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Sun, 14 Oct 2018 20:22:49 +0200
    Sitges 2018: Ron Perlman http://www.aaa.scifiworld.es/home/sitges-2018-ron-perlman.html http://www.aaa.scifiworld.es/home/sitges-2018-ron-perlman.html Sitges 2018: Ron Perlman

    Entrevistamos a Ron Perlman.

    Entrevista a Ron Perlman, en la que nos habla acerca de su labor como productor, y como escoge los proyectos en los que se involucra, disfrutadla.

    • Ron Perlman
    • Sitges 2018
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      Juampi_cgi@yahoo.com (Juan Pablo Acuña) Sitges Sat, 06 Oct 2018 15:54:23 +0200
      CONTRA EL VACÍO. http://www.aaa.scifiworld.es/home/contra-el-vacio.html http://www.aaa.scifiworld.es/home/contra-el-vacio.html CONTRA EL VACÍO.

      Lo peor de empezar una nueva escena es que tienes que hacerlo con un trozo de papel en blanco. Y no hay nadie más que te pueda ayudar. Tienes que empezar tú mismo […]. En las películas de imagen real, tienes a Robert Redford o un decorado maravilloso, pero nosotros empezamos con nada.”

                                                                                                                         Ollie Johnston.

      Existen dos métodos creativos miméticos. Ambos tienen las mismas herramientas, uno palabras y el otro, líneas de acción. También a la par requieren de disciplinas, enfoque y perseverancia, y comparten a un mismo enemigo común: el vacío de una hoja de papel. No es un adversario fácil. La blancura del folio deslumbra la intención, desenfoca el objetivo pero al mismo tiempo alimenta la inquietud, sopesa las opciones y vislumbra la oportunidad. Existe un contratiempo, no se llega a su fin instantáneamente sino con mesura, disfrutando a cada paso. Proponiendo pactos subversivos, quizás rozando el carácter mercenario, pero nunca traicionando el propio periplo en el que decides embarcarte, aunque a veces su destino sea el inesperado, y por tanto, el más gratificante.

      El pasado día dos de Octubre, tuvo lugar una “masterclass” con Eric Goldberg en el espacio COMO de Madrid. El título del evento era la celebración del nonagenario Mickey Mouse. Ha llovido mucho desde el cortometraje, sobrevalorado hasta la saciedad, (cualquier Silly Symphonies fue mejor) Steamboat Willie (1928), hasta el fantástico ejercicio metanarrativo que es Get a horse! (2013). En ambas historias coexiste dos Eric Goldberg, en la primera el espectador y en la segunda el creador. Aquí podríamos recordar las palabras de otro gran maestro, Akira Kurosawa: “El proceso creativo proviene de la memoria. Es tu verdadera fuente. No se puede crear algo de la nada. Ya sea leyendo o de tu experiencia en la vida, no puedes crear nada si no tienes algo en tu interior.” No existe mayor embrujo que el creativo y el tributo al ratón fue uno fascinante. Contado con desparpajo, y quizás algo sobreactuado pero funcional, las explicaciones del sabio animador, director y diseñador, fueron reveladoras. Pero no sólo fue teórico el encuentro, sino que luego nos regaló un ejercicio interesantísimo: dibujó una cronología mickeyniana asombrosa, bocetando en cada dibujo a un Mickey por década. De esta manera y con asombrosa perfección artística, el veterano animador iba dibujando líneas, trazos, al mismo tiempo que los iba explicando. Telegrafiando la pose del personaje, y por tanto, significando su emoción, expresado en un acto concreto, con un movimiento determinado. Y este dialogo gráfico se iba alimentado a su vez de uno narrativo creándose una redundante conversación. A la vez que relataba el proceso creativo, en algunos casos mutado a parrafada (ya sabemos que el recuerdo es el gran traidor de la realidad), veía a un hombre encorvado, desarrollando una joroba de dedicación por lo que hacía enfrentándose a la hoja en blanco, e irremediablemente me iba recordando a un escriba, y en definitiva, a mí mismo. A cada movimiento ejecutado, un misterio revelado. A cada pregunta ejercitada, un enigma por resolver. La búsqueda narrativa en su estrato más significativo. El proceso creativo al desnudo. Al ver al maestro no pude dejar de pensar contra quien se enfrentaba. Esa nada de la que habla al principio un “Nine Old Men”, que al comienzo no es y que lentamente va construyendo el sentido de lo que debería ser. Parafraseando a otro genio, Orson Welles, que decía que el cine era el tren eléctrico más maravilloso, la escritura también puede llegar a ser un juguete, de hecho es un puzle. El componente lúdico es esencial. Escribir no es otra cosa que reescribir y para ello hace falta mucho juego. Viendo a Eric Goldberg dibujar y rememorar a Mickey Mouse era también ver a un niño jugar con su “toy”. Se notaba que disfrutaba del reto, se divertía con su imitación de voces a lo cartoon, y lo más importante, era consciente de ello, estaba participando de su perfomance. El trabajo de dibujante como el de escritor demanda soledad. Esa lucha contra el vacío escenifica el momento de la verdad, uno donde nace la inspiración pero también donde muere. En definitiva, la vida misma reflejada en una DIN A 4.

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      Proyectom05@hotmail.com (José Amador Pérez Andujar) Animación Fri, 05 Oct 2018 12:36:25 +0200
      Hell Fest http://www.aaa.scifiworld.es/reviews/hell-fest.html http://www.aaa.scifiworld.es/reviews/hell-fest.html Hell Fest

      Haga su slasher en tres sencillos pasos.

      Parece fácil, pero confeccionar un slasher de manual y que salga bien es una tarea difícil, ejemplo de ello son infinidad de títulos en los últimos y no tan últimos años. Aunque se trate de un esquema simple y no requiera de una narrativa extremadamente compleja no siempre el resultado es el adecuado. Pues bien, Gregory Plotkin lo ha conseguido, con la ley del mínimo esfuerzo, pero lo ha conseguido y eso amigos a día de hoy con un título de estas características que se estrena en salas a gran escala tiene su mérito. Para comenzar el film que hoy nos ocupa une dos elementos que me encantan y que me llevaría a una isla desierta; el ya mentado subgénero slasher y un parque de atracciones ambientado en Halloween. Era extremadamente difícil decepcionarme, aunque otras con estos mismos ingredientes ya lo consiguieron.

      La primera condición la cumple, ese aroma ochentero que tanto nos gusta se respira en cada secuencia, aunque no se trate de la típica retro-movie a lo The Sleeper, pero tampoco a esos slashers 2.0 millenials del nuevo siglo más del estilo Tragedy Girls. El segundo paso también lo cumple, la "construcción" de personajes, aunque más que construcción yo diría el estereotipado de estos desde su presentación. Lo tenemos todo, a saber: el chico pringado que si jugara al fútbol no le metería un gol ni al arcoíris y que lleva un cartelito en la frente que dice "mátame", los graciosillos malotes que te hacen empatizar con el asesino con el que más o la guarrilla de turno (oh, comentario políticamente incorrecto... se me escapó). Un reparto coral y una duración perfecta, noventa minutos clavados, que huelga decir, no se hacen largos en ningún momento. Con todo esto y como estamos a 2018 y parece que de todo hay que quejarse me mimetizaré con mi entorno y destacaré las partes débiles de la película de Plotkin, donde más cojearía esta Hell Fest. Tal vez para terminar de llevar a cabo el slasher definitivo habrían sido necesarias más secuencias de desnudos y bastante más muertes con bastante más sangre o vísceras. En este sentido los puristas del gore saldrán decepcionados del film, por muchos guiños a Fulci o a Hooper (The Funhouse) que haya.

      Pero sigamos con el manual, por último, el tercer paso también lo ejecuta de forma solvente. El asesino. Ya sabéis, el "bueno" en este tipo de historias. Se crea muy bien esa relación en la que odias a los protagonistas, pedorros absolutos, y adoras a su verdugo, deseando ver cómo va acabando con cada uno de ellos. Como digo, la presentación del serial killer y su estética, aunque minimalista, cumplen, eso sí, todo esto después de un prólogo algo regulero que denota un rodaje rápido y llevado a cabo sobre la marcha. 

      Aunque la cinta no juegue a homenajear es un homenaje en sí misma. Sabe lo que quiere en todo momento y la verdad hacía mucho tiempo que no veía un body-count de estas características, tan sincero consigo mismo y con su público. Las interpretaciones son algo justas, por no decir muy justas, pero claro eso forma parte de las reglas de la cinta, los que esperabais la Palma de Oro de Cannes para Hell Fest no habéis entendido nada... Ni siquiera los que pedían más tiempo a Tony "Candyman" Todd en pantalla entendieron que su personaje era un simple cameo, bastante gracioso y ocurrente, por cierto. Y no puedo terminar de hablar del conjunto de la película sin mentar lo mucho que me gustó su final, sin explicaciones, sin revelaciones, sin flashbacks, nada. Un temerario asesino que simplemente irradia maldad y que para colmo es padre de familia. 

      Por otro lado, el diseño de producción es sencillamente espectacular. El parque con todos sus túneles del terror y sus criaturas superaran con nota sobradamente alta el examen de cualquier terrorfilo que se precie. Interesante como los sustos y jump-scares se mezclan en la ficción los reales con los de las atracciones. 

      Plotkin, ese pobre diablo al que le cayó el marrón encima de dirigir ni más ni menos que Paranormal Activity: Dimensión Fantasma... Un desastre, evidentemente, ni Martin Scorsese habría salvado aquello... el bueno de Gregory está excusado. Con Hell Fest parece desquitarse y encontrarse en unos terrenos más cómodos, donde se percibe trabaja con mayor sobriedad. 

      A nivel distribución, hay que mencionar la buena vista comercial que se ha tenido para su estreno, haciéndolo en octubre (mes de Halloween), haciéndola coincidir con la ilustrísima fiesta del cine, con la suficiente distancia de semanas en cartel con la titánica La Monja, competidora potencial y contra la que nada habría podido hacer y además con hacerlo una semana antes del Festival de Sitges, perfecto para ir abriendo boca y haciendo apetito. 

      Antes de irme comentar que este mismo año, ha estado rulando por festivales Blood Festpelícula de Owen Edgerton que ignoro si se estrenará en nuestro país. No solo comparte parentesco de título con nuestro slasher de hoy, sino que lo hace además en cuanto a temática, ya que esta cinta también relata las correrías de un grupo de teens en un festival de terror granguiñolesco que termina desmadrándose debido a los ataques reales a los asistentes. Mucho más caricaturesca y llevada más al campo de la autoparodia, no deja de ser amena, pero inferior a Hell Fest

      En resumidas cuentas, diversión sin pretensiones que no, no ganará ningún Óscar ni entrará en ningún Top 10 a final de año, pero que te hará pasar un rato entretenido sin duda gracias a su buen hacer tras la cámara y a su guion catedrático dentro del subgénero en el que se mueve. Pero sobre todo que te hace recordar aquella inocente y lejana época en la que los slashers eran solo eso, slashers

      • Hell Fest
      • Gregory Plotkin
      • Slasher
      • Tony Todd
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        ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Thu, 04 Oct 2018 12:44:25 +0200
        Cine mudo con piano: Nosferatu. http://www.aaa.scifiworld.es/eventos/cine-mudo-con-piano-nosferatu.html http://www.aaa.scifiworld.es/eventos/cine-mudo-con-piano-nosferatu.html Cine mudo con piano: Nosferatu.

        Celebra Halloween en Artistic Metropol con dos proyecciones mudas de Nosferatu acompañadas de piano en directo

        Los días 31 de octubre (20.00 h) - Sesión con entradas agotadas - y 1 de noviembre (18.00 h) Artistic Metropol acogerá, con motivo de Halloween y el día de todos los santos, dos proyecciones mudas con piano en directo del clasico Nosferatu, de F.W. Murnau. Con Adrián Begoña al piano, el evento promete ser original y aterrador a partes iguales.

        Venta de entradas: https://entradium.com/entradas/nosferatu-piano-en-directo-metropol

        Más información: www.artisticmetropol.es

        Además en esos días y coincidiendo con la temática y las fechas, también se podrán disfrutar Béquer y Las Brujas y Drácula de Denise Castro, aparte de otras sorpresas que están por llegar. 

         

        • Nosferatu
        • FW Murnau
        • Adrian Begoña
        • Artistic Metropol
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          ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Eventos Wed, 03 Oct 2018 16:41:36 +0200
          Terror Freak Cinema http://www.aaa.scifiworld.es/tv/terror-freak-cinema.html http://www.aaa.scifiworld.es/tv/terror-freak-cinema.html Terror Freak Cinema

          Ya online el primer programa.

          Ya se puede ver online la primera entrega de Terror Freak Cinema. Un programa de tv online sobre cine de terror hecho por frikis y para frikis del género. Desde el cine más gamberro y golfo, pasando tanto por la cartelera actual, el cine de culto y próximamente por los últimos vídeojuegos de terror.
          ¿Y qué tiene esto de novedoso? ¿Acaso no hay ya suficientes y múltiples podcast, fanzines, webs,... que hablan sobre el terror y el fantástico? Pues bien, la intención `rincipal es unificar todo lo mencionado en un formato audiovisual invluyendo uno o dos invitados estrella por programa.
          El actor y guionista Erik Gatby (TEATRACO A LAS 12) dirige y modera, Ángel Mora (ARTISTIC METROPOL y Canal SYFY), José Córdoba (CHIVI), Salariasa(AGUAS TURBIAS PODCAST), Reverendo Wilson (EL CALABOZO PODCAST) y servidor entre otros componen el equipo. A disfrutar.
          • Terror Freak Cinema
          • Miguel Ángel Vivas
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            ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) TV/VOD Tue, 02 Oct 2018 19:07:49 +0200
            Humo http://www.aaa.scifiworld.es/libros/humo.html http://www.aaa.scifiworld.es/libros/humo.html Humo

            Simpatía por el Diablo.

            La primera novela del físico Emilio Villanueva López, Humo, acaba de publicarse en Atlantis Ediciones con una cuidada maquetación a la altura de la calidad de su lectura, ágil, de su propuesta formal, original y de su trama argumental, bien hilvanada y mejor desarrollada.
             
            El autor nos presenta una historia magníficamente ambientada en el Londres de finales del S. XIX y principios del XX con el recurso virtuoso de fragmentar el discurso narrativo en logradas analepsis que mantienen en vilo al lector, que descubre por la buena pluma del escritor, un complejo juego de identidades enmarcadas en marcos geográficos generalmente inhóspitos con una riqueza por el detalle que nos traslada a la propia acción a contar. Memorable es la descripción con precisión quirúrgica de las trincheras inglesas durante la campaña del 16 en el Río Somme. Sufrimos ese gélido hedor a muerte y putrefacción de la soldadesca usada como carne para triturar conciencias culpables; imágenes que vienen a nuestro recuerdo por esos senderos de deshonor, que fueron los absurdos dolosos y delictivos de mariscales, generales y sargentos nefastos, como los vividos en la demoledora Paths of Glory (1957) de Kubrick o los crudos recuerdos que el genial Tolkien tradujo para con su magna obra y la necedad del hombre por recrearse en los daños perennes que producen las innecesarias guerras.
             
            Es precisamente uno de los puntos más brillantes que provoca su lectura. Emilio Villanueva sabe traducir en palabras una complejidad visual que nos viene una y otra vez a la mente. Es una novela que se lee y se visualiza. Material excepcional para una lograda adaptación cinematográfica o para la recreación en una miniserie propia de la exigente HBO. Ayuda y mucho, ese narrador omnisciente, frío, aséptico como el Meursault de L´Étranger (1942) de Camus, coincidencia histórico-curiosa por haber sido también la primera novela del genial librepensador francés. Una apología del trazo corto en la que describe a los personajes y sus venturas incluso a veces anticipando sus suertes y descalabros; sin negarlos ni juzgarlos, como mero notario que testifica la presencia y los hechos que producen las decisiones de ese tartufo principal, el mago-hechicero Percy T. Selbit.
             
            Y es un acierto el personificar en un personaje real, que interactúa con las más relevantes personalidades de la época (la anécdota de Arthur Conan Doyle como verificador de imposturas es cierta) poseedor de una imaginería única en sus trucos de magia como a su vez, adueñarse de una realidad paralela e inventar toda una trama delictiva ficticia, que el propio Villanueva con lógica disculpa, nos brinda en incustionable aclaración para no mancillar el legado ni la memoria de "un hombre que pasó a la Historia por su talento, imaginación y capacidad para entretener".
             
            De ovación sincera el medido estudio de los personajes, sin excesos, en sus fueros internos. La existencia de buenas personas "per se" como ya nos advertía Rick Dicker en Incredibles 2 (2018) de Brad Bird y que tanto extraña hoy en día ante la vanaglorificación y ensalzamiento nacional de dirigentes con historiales académicos burlados, cuando no extraviados. Y por el reverso de esas treinta monedas de plata, también hay parada y fonda para personajes con ponzoña ética, con oscuros corazones que son incapaces de reconducirse en su travesía vital, por llevar marcado a diabólico fuego en los genes la maldad pura. Autoexcusa perfecta para justificar sus desmanes y maltratos, aceptados con sumisión temerosa de los más débiles o con cómplicidad silente par parte de los más serviles que no serviciales empleados del vendedor de ilusiones.
             
            Obra literaria de recomendable antojo caprichoso, con su amena historia principal, que sinuosamente se desplaza por otros meandros narrativos como inmejorables Mcguffin hitchcockrianos y con sus guiños acertados como el nombre del protagonista que interpretara De Niro en la sobresaliente Angel´s Heart (1987) de De Palma. Con modestia el escritor dice que su novela puede tener un estilo que recuerde a los trabajos de Dan Brown, pero yo elevo sus calidades literarias y las veo más cercanas al tratado maquiavélico que Oscar Wilde dedica al mal, alimentado por el atronador y multitudinario aplauso del público que asiste a la incorrupción física de Dorian Grey o si me apuran en esa doble identidad que Robert Louis Stevenson nos descubre en su Strange Case of Dr Jekyll and Mr Hyde (1886). 
             
            Humo, novela de honestidad total en sus propuestas, recomendable como lectura de evasión, escapismo y divertimento.
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            javieraldariz@hotmail.com (El Guerrero Mandingo) Libros Sun, 30 Sep 2018 15:18:42 +0200
            Matar a Dios http://www.aaa.scifiworld.es/reviews/matar-a-dios.html http://www.aaa.scifiworld.es/reviews/matar-a-dios.html Matar a Dios

            ¿Tú lo harías?

            El gran premio del público en el ya inminente festival de Sitges no se gana todos los días. De hecho, se gana sólo una vez al año y solo una afortunada. O no tan afortunada, porque si hablamos de suerte está claro que Matar a Dios no es una de esas cintas a las que los éxitos le han caído del cielo, sino que se ha cosechado con el sudor y el buen hacer de todo su equipo, tanto técnico como artístico, todos los premios y reconocimientos que ha ido coleccionando a lo largo y ancho de todo nuestro planeta. España es un país complejo a un buen número de niveles y siempre se ha caracterizado por que sus gentes (y más en los últimos años) están a un paso del surrealismo. Tal es el surrealismo que siempre que nuestro país concibe una obra cinematográfica de nivel, es más reconocida más allá de nuestras fronteras con una magnitud infinitamente mayor a la que le pueda dar toda la piel de toro. Los ejemplos son incontables y no voy ahora a convertir mi texto en una denuncia o un alegato al eterno refrán de que nadie es profeta en su tierra, pero algo me dice y acercaría bastante la mano al fuego porque si la estupenda película que hoy abordamos hubiese sido filmada por un grupo de cineastas cuya lengua no aprenderíamos jamás, casi seguro estaríamos hablando de una película de culto desde el minuto cero. No nos anticipemos, Matar a Dios tiene todas las papeletas para convertirse en una, pero el público tiene que darla una oportunidad, porque sinceramente la merece.

            Pero vamos al lío, la penúltima locura de los cineastas Pintó & Caye (sí, sé que es su ópera prima como largometraje, pero ya venían de rodar un buen puñado de cortometrajes cada uno y seguro estoy de que no será el último) trata la peculiar historia de una familia costumbrista en la noche de fin de año en una aislada casa en las profundidades de un bosque ibérico. Entre medias de una serie de acontecimientos que tensan la relación entre los personajes aparece en escena un misterioso enano homeless, que dice ser Dios personificado y cuyo plan es destruir a toda la humanidad a la mañana siguiente. A toda la humanidad salvo a dos individuos, que los protagonistas de la cinta deberán elegir antes de que salga el sol.  

            Para comenzar se nos presenta un prólogo cruel y acertadísimo para la ocasión, con un tono de leyenda, casi de cuento o fábula, que impregna la producción hasta el final y en cuya atmósfera reside gran parte del magnetismo de la obra de P&C. Ese halo entre lo castizo y el surrealismo doméstico se ve acompañado, en todo momento, de una extraña, pero efectiva belleza visual, que tanto libreto como personajes y demás aspectos acompañan sin ningún tipo de problema, dotando a la película de una marcada identidad y un carácter único. Puede beber y tener referentes, en efecto, el cine de Jeunet, Buñuel o Álex de la Iglesia supervisan en todo momento el film, pero Matar a Dios va más allá y se desmarca del mero plagio/homenaje para sencillamente solo inspirarse en elementos ya vistos en estos y otros realizadores para crear su propio rompecabezas. Y uno de los componentes que lo confirman sería una incorrección política más valiente y atrevida, que incrustar un mero mensaje social tras alguna secuencia turbia. En ese aspecto Matar a Dios es más directa, va más al grano y a mí por lo menos me parece mucho más molona que otras que puedan competir con ella ya no solo en trama o subgénero, sino en mensaje final o moraleja. Muy interesante, por cierto, en este aspecto, pero que cada cual saque sus propias conclusiones. 

            Por otro lado, los intérpretes dan la talla con solvencia, y no es fácil en una cinta tan teatral y con solo cinco actores durante la mayor parte del metraje en pantalla. Los diálogos que entonan son frescos y están construidos de tal forma que siempre despertarán en el espectador una intriga por un lado y una provocación por otro, dando lugar a un estado de alerta total cada vez que un personaje abre la boca. Todo requiere una importancia vital en lo que ellos dicen, bien sea información para la comprensión argumental o bien sea un buen puñado de palabrotas, que nunca está de más oírlas. 

            Técnicamente, como decía algún párrafo más arriba, destaca el atractivo visual. Está rodada con un repertorio imaginativo de planos creativos y una gran puesta en escena. De algún modo, Matar a Dios bien podría dar el pego como cursillo acelerado sobre dónde y cómo poner la cámara.

            En resumidas cuentas, una pequeña gran película que desprende una gran particularidad; te hará replantearte tu existencia y la de los que están a tu alrededor. ¿Suena pedante verdad? Era difícil que no lo fuera, pero no, no lo es. Toda la culpa la tienen el talentoso dúo Pintó & Caye y su extravagante e ingeniosa forma de crear.  El humor negro al servicio de todos. 

            • Caye Casas
            • Albert Pintó
            • Itziar Castro
            • Emilio Gavira
            • David Pareja
            • Eduardo Antuña
            • Boris Ruiz
            • Matar a Dios
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              ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Tue, 25 Sep 2018 16:36:31 +0200
              A PROPÓSITO DE N. EPISODIO PRIMERO. http://www.aaa.scifiworld.es/tv/a-proposito-de-n-episodio-primero.html http://www.aaa.scifiworld.es/tv/a-proposito-de-n-episodio-primero.html A PROPÓSITO DE N. EPISODIO PRIMERO.

              Es un lugar donde algo significante, misterioso y oscuro ha pasado y se ha transformado en una especie de camposanto mítico donde un joven príncipe o rey fue asesinado.

                                                                                                               Josiah “Tink” Thompson.

              Palabras dichas por el periodista, exprofesor e incluso detective privado, a un Errol Morris en su cortometraje acerca de JFK (November 22, 1963). Así es como describía el lugar del magnicidio, Dealey Plaza (Dallas), y así es como me gustaría describir este espacio a propósito de Netflix. Un lugar simbólico, oculto y tenebroso capaz de albergar en su geografía hechos, cuanto menos, interesantes. Por lo tanto, éste no será un santuario para vellocinos de oro, ni tampoco un altar para adorar a la compañía norteamericana. No, pero lo que es indudable es su trabajo realizado hasta ahora. Uno donde pareciera que la heterodoxia se ejercita desde muy diversos ámbitos, y no estoy hablando de sus series, sino que hablaré de sus películas, cuyas formas “a la contra”, por irónico que parezca, se han convertido en un sello tentacular  extensible a diversos ecosistemas creativos. El entrecomillado es deliberadamente premeditado como locución adverbial demostrativa de  la gestación de un “huevo de la serpiente” en el sistema. Regresando al currículum, ¿quién lo iba a decir? La bola de nieve empezó a rodaren 1997, cuando Reed Hasting olvidó devolver una película a su videoclub. Lo penalizaron con una multa de cuarenta dólares por el retraso. Esto generó rabia al principio pero también alumbró la idea de la creación de una empresa, lo que siguió después ya es historia. Él y su colega, Marc Randolph, fundaron una empresa de películas de alquiler por demanda por internet. Luego vendría el 2007 con la tecnología binaria, añadiéndole un plus a su servicio, la inmediatez. Por si no fuera poco, creó además un algoritmo de sugerencias para su página web, un sistema que analizaba el comportamiento y gustos del cliente con el objetivo de contestar a una pregunta sencilla: ¿qué haces con tu tiempo libre? La respuesta descansa en el hecho incuestionable de que nos encontramos ante una evolución del entretenimiento, donde Netflix juega un papel preponderante ejerciendo su control. Primero apostó por un nuevo formato doméstico (dvd) y después por una técnica digital de contenido multimedia (streaming) descubriendo un nuevo camino de posibilidades. En este primer episodio hablaremos de una película “intranquila” que no deja resquicio al espectador, ubicándolo en una encrucijada estética: o te gusta o la odias, Aniquilación (2018). Después seguiremos con una gozada, sin más, Okja (2017). Ejemplos de discrepancia formal, para nada radical, que transitan hacia una disconformidad contestataria a través de un diálogo entre la forma y el fondo.  Pues eso, aprovechemos que el Pisuerga pasa por Valladolid entonces.

                                                                     Aniquilación 5

               Aniquilación o el cuestionamiento del statu quo, cinematográfico.

              …y cuando contemplas la belleza de la desolación, algo cambia en tu interior. La desolación intenta colonizarte.”

                                                                                                                             Jeff Vandermeer.

              Hoy no se podría estrenar comercialmente una película como ésta, de hecho solamente se ha podido realizar en territorio USA. Bien, eso podría demostrar una cosa sobre todo por estos lares: la involución de la exhibición y distribución cinematográfica. Pero nos equivocamos desde el principio. Y es que Netflix entró en la producción de la película tarde pero en su justo momento, ya que algunos ejecutivos de Paramount, concretamente David Ellison, productor ejecutivo vinculado con Skydance, quería hacer cambios sustanciales en algunos personajes a lo que el equipo creativo del film encabezado por su director, Alex Garland, y el segundo productor ejecutivo, Scott Rudin se negaron. Pues bien, Paramount encontró una solución, Netflix entraría en la distribución realizándola en streaming a nivel internacional y de esta manera sufragar los 55 millones de dólares del presupuesto total de producción. Así, el resto del mundo se perdería la ficción en pantalla grande pero, sin embargo, ganaría la versión inalterada de su director, en otro tipo de  pantallas. 

              La aclaración nos puede a ayudar a desarrollar el tema del artículo, que no es otro que hablar de la forma más que del fondo de una historia. Yo mismo en la génesis de la elaboración del texto, no era consciente de este dato y si me hubiese mantenido ajeno al mismo podría haber seguido hablando de lo mal que está la distribución comercial y podría haber dicho que hace unas décadas, podríamos haber visto en nuestras pantallas todo tipo de ficciones pero encontrar un 2001, Una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968) o un Stalker (Andrei Tarkovsky, 1979) hoy día sería imposible. La gran tragedia de nuestro tiempo es que no existe alternativa a Star Wars. Entonces habría que buscar otra estrategia, y claro está, eso pasaría por la oferta de Netflix. De esta manera este argumento encumbraría a la plataforma de VOD estadounidense como garante de la creatividad auspiciándola casi al olimpo del arte. Pero seamos sinceros, las cosas ocurrieron de otra manera y aunque Netflix nos haya dada la oportunidad de ser testigos de una película interesante, no se ha hecho por amor al arte, sino por un interés determinado: algunos gurús necios aventuraban que el estreno del film hubiese sido un fracaso estrepitoso, ya que la consideraban demasiado intelectual y que la mejor manera de recuperar lo invertido, sería su distribución en el servicio bajo demanda. De alguna manera Aniquilación nos dicta el sentido de la ficción en nuestro presente. Nos posiciona sobre la mesa el statu quo del séptimo arte y lo hace magistralmente, sin enterarnos, trabajando desde la sombra. Primeramente el thriller envuelve el relato de la bióloga Lena (Natalie Portman) que espera a su marido, el sargento Kane (Oscar Isaac), desaparecido hace un año. La ausencia en sí es un concepto que alimenta el suspense hasta que el Ulises regresa a su Ítaca particular (la secuencia en la que lo hace es demoledoramente aséptica en su contenido pero terriblemente interesante en su técnica, como descubriremos).

                                   Aniquilación

               Después, como si formásemos parte de ese pelotón adentrándose a una “terra incognita”, el género va mutando a uno de ciencia ficción (una vez que cruzamos el umbral de la zona protegida llamada Resplandor en el film y Área X en la novela) y fantástico (con la presencia de la sempiterna figura del monstruo). E incluso podríamos decir que en algunos momentos, apoyándose en la banda sonora de la película, estamos rozando el experimental al gusto de un Ligeti. Esta variedad genérica podría responder al contexto de la creación fílmica, esto es, a una cierta postmodernidad en su diégesis pero si observamos con detenimiento, nos podremos dar cuenta del discurso formal. Para llevar a cabo semejante empresa se necesita solamente tener una cosa en mente: desafiar al espectador. Aniquilación, si bien no es un ejemplo de desubicación narrativa constante (cosa que sí que puede llegar a serlo su inspiración literaria de Jeff Vandermeer), sí que lo es a  ráfagas. ¿Y cómo se consigue? Apoyándose en varios elementos, que de alguna forma, lo confronta con el estado de las cosas cinematográficas actuales. Cuando se altera ese statu quo, aparece el estado de agitación, la conmoción que es de lo que trata, entre otras muchas cosas más, la película y la novela: de la naturaleza del cambio, del desequilibrio en definitiva. Y quien primero lo sufre en la historia son sus actantes. Casi todos en su jerarquía (ya sean incluso episódicos) se muestran apáticos, desanimados. Se encuentran vaciados por dentro, parecieran seres consumidos (la bióloga Lane), obnubilados (la paramédica Anya, Gina Rodríguez) o sin motivación alguna (la psicóloga Ventress, Jennifer Jason Leigh). En definitiva serían personajes heridos, que en algunos de los casos, deambulan por la trama parasitándola y ejerciendo de agentes extraños. Ante semejante construcción dramática, el proceso de identificación de la heroína no se produce. Por lo tanto es muy difícil que se cree el vínculo emocional entre el personaje y el narratario. El cordón umbilical entre ambos está cercenado. Esto nos haría recordar a personajes de otras ficciones ya citadas como al astronauta Bowman de 2001 o al escritor Pisatel de Stalker. Existen focos de esperanza en personajes ubicados al margen, secundarios, como el de la física Radek (Tessa Thompson) pero en seguida se desvanece cualquier tipo de apoyatura emocional. En un momento del film llega a decir a Lena que la doctora Ventress quiere afrontar el Resplandor, y que Lena quiere luchar contra él. Y ella dice que no opta por ninguna de las dos opciones. Después desaparecerá, engullida por la metamorfoseante naturaleza del pueblo donde se encuentran. Frente a la aniquilación existen dos opciones: no asumirla, ser lo suficientemente necio para no valorarla, o la asunción de la misma. Jossie Radek parece no mojarse, pero es el único actante que elige y asume su final, cosquilleándose su brazo por donde están sobresaliendo ramitas. Aniquilación en su tercera acepción gramatical significa hacer perder el ánimo. No cabe duda que los personajes de la ficción son unos desanimados y su única esperanza radica en la regeneración de otro cuerpo, otro sistema y para que el proceso tenga éxito hace falta solamente una cosa, morir en un lado y en el otro, creando algo completamente distinto de ambas cenizas.

                                   Aniquilación 2

              Otro elemento desestabilizador tendría una característica conceptual, se trataría de realizar un viaje al otro lado. Tendríamos que disfrazarnos de Alicia y atravesar el portal “brechtiniano”. Nos encontraríamos con la consciencia misma de ser testigos de una ficción, de la edificación de una mentira. En definitiva ser consecuentes con la presencia de la cámara. Es curiosa la importancia que tiene el hecho durante toda la historia, ya que en la novela no existe. Varias veces aparece la presencia del objeto como estructura elíptica de la explicación de lo que vemos, simple y llanamente, mirándolo, siendo partícipes del propio plano. La posición de la cámara es vital para entender la información suministrada. Hablaré de una secuencia anodina en su contenido pero valiosa en su forma porque lo que nos llega a decir es que en la cotidianidad es donde reside la extrañeza (eso lo representa a la perfección David Lynch en sus obras). Y esto se realiza, no generando frustración sino curiosidad, pero una malsana auspiciada por el suspense. El sargento Kane regresa a casa. La primera reacción de Lena es la de la desconfianza de aquello que está viendo, su rostro pareciera que ha visto un fantasma en vez de a su marido. De alguna manera está cuestionando su incertidumbre de realidad pero inmediatamente, se abalanza sobre él abrazándolo, quiere creer lo que está viendo y sintiendo, presentándose ante el espectador quizás el único momento que vemos de la protagonista expresar sus emociones. Pero será un espejismo porque la conversación que tienen en la cocina, volverá a ubicarla en una posición de desconcierto y duda, de una sobriedad emocional aplastante. Ella, de pie demanda una explicación que no llega por parte de su compañero, sentado, casi amnésico al interrogatorio. Se sientan enfrentados en la mesa, uno a cada lado del otro. Lo lógico de la gramática clásico de la puesta en escena sería utilizar el plano/contraplano, que es utilizado, pero sorprende la utilización de un plano general, alejado, parapetado, en un pasillo tenue que muestra a Kane solo. Su cuerpo aparece como cercenado, la mitad se encuentra ubicada en un tenso fuera de campo, dando un fuerte protagonismo al vacío existente. Unos segundos después, Lena ocupará ese vacío inquiriendo más información acerca de dónde ha estado. La construcción de un malestar dentro de la narración propone el principio de su desestabilización.

                                    Aniquilación 4

               Y esto nos llevaría a un tercer elemento del que ya hemos avanzado algo con la explicación de la secuencia, es decir, la dosificación de la información. La historia empieza por el final y la labor del montaje es fundamental. Lena es una superviviente encarcelada en una habitación, sujeta a una férrea interpelación. A partir de ese momento iremos yendo y viniendo a medida que se vaya graduando el interés de lo que está narrando. A través de flashbacks veremos “su historia”. La utilización de carteles con los títulos de las partes de la narración, a modo de capítulos, da a entender la existencia de la manipulación, ya no sólo por parte de los creadores de la historia, sino quizás por parte de la propia protagonista. Los recuerdos serán importantes para poder desarrollarlos con precisión y eficacia, pero ¿son reales? ¿Eso fue lo que pasó realmente? La incertidumbre será el otro protagonista de la trama. Aniquilación como obra interesante en el panorama “cinematográfico” actual, cuestiona su statu quo y lo hace confeccionando preguntas sin saber muy bien la respuesta. ¿Qué significa ser humano? ¿Y qué significa confrontarse con lo desconocido? 

              Con eso como punto de partida, empecé a concebir un relato para el farero, […]. Resultaba difícil, porque no sabía nada de su vida, no contaba con ningún indicador que me permitiera imaginármelo.

                                                                                                                                                         Jeff Vandermeer.

                                                                       okja 3

               Okja y la asunción de una responsabilidad.

              Aprendo cada día, cada hora pero ¿cómo se aprende? Dejándose sorprender. Haciendo ver que dónde estaba el prejuicio llegue el juicio.

                                                                                                                        Antonio Escohotado.

              Siempre estoy aprendiendo con las películas de Bong Joon Ho porque siempre acaban sorprendiéndome. Es cierto que el director surcoreano juega constantemente con el espectador, pero aun así, lo hace de una manera tan maravillosa que no eres consciente hasta que el efecto ha sido escenificado. Utiliza una herramienta narrativa fundamental que se aúna con otra visual y ambas, se conglomeran para crear la puesta en escena sublime. La posición de la cámara se alía con el guion, o quizás con el storyboard técnico, y se produce el milagro: el plano secuencia. El director usa el montaje pero el misterio de sus películas siempre sucede en el plano virgen, aquel que no está montado sobre otros. Aquel que refleja la causa y el efecto al mismo tiempo y no hay que esperar a la cesura para dar continuidad narrativa. Con esto no quiero decir que Bong Joon Ho reniegue del montaje, todo lo contrario, además creo que lo hace también magistralmente. En Okja tenemos la secuencia del accidente al comienzo del relato, cuando nos encontramos en plena presentación de los actantes que demuestra su valía. Lo que quiero decir es que en la elaboración del plano secuencia se encuentra la operación primordial de su trabajo: el énfasis utilizado. Alexandre MacKendrick dijo una vez que lo que un cineasta dirige realmente es la atención de la audiencia, por tanto podríamos rubricar lo que Tony Zhou dice en su serie de mini documentales sobre la estética fílmica (Every Frame a Painting): “dirigir es una cuestión de énfasis. Uno enfatiza lo que es importante al desenfatizar lo que no es tanto.” Concluiríamos entonces que el subjetivismo sería esencial en la construcción cinematográfica y que a través de herramientas como el plano secuencia, trabajada por tantos y tan grandes directores de todo el mundo, podríamos enseñar pero también ocultar un mundo al espectador.

              En la mostración y encubrimiento de la información se encuentra la riqueza del director surcoreano. Su filmografía da fehacientes pruebas de ello. (Memories of Murder o The Host). En Okja, esa herramienta está más depurada y parece en menor medida que en otras ficciones de su autor, pero eso no quita que el efecto que vaya a conseguir haya mutado de otra manera. Tenemos una conversación entre Maji (Seohyun An) y su compañera (me niego a describirla como mascota) al principio de la historia, la cual desconocemos porque no podemos oírla (desaparece medio rostro de la protagonista debajo de una de las orejas de Okja)  y termina con otra, está vez de la compañera a Maji, de la que tampoco somos participes. Existe algo que solamente pertenece al ámbito privado de esos dos personajes. Algo quizás por lo que ha valido la pena luchar. Desde el rapto del animal hasta la persecución por Seúl, llegando hasta la batalla campal en las calles de New York y finalizando en ese campo de concentración cárnico, lo que se ha puesto a prueba ha sido la fuerza de voluntad de Maji ¿Cómo se construye? ¿Cuál es su motor? El director nos puede haber dado la clave, nada más empezar la película, en esa conversación con ese plano del ojo de Okja ampliando su pupila a medida que escucha a Maji susurrarla algo.

                                   Okja 1

               Además de existir una complicidad notoria, observamos un hecho fantástico, quizás por la química, el animal además de escuchar parece sentir algo con ese sutil gesto. Más adelante también volverá a repetirse conductas humanas sobre el animal en el desfiladero con Maji. Por tanto estaríamos ante una alianza entre los dos personajes y el rescate de Okja, es llevado bajo el paroxismo de la amistad alimentando una cierta testarudez en la heroína que la otorga la fuerza para seguir adelante, no importando el desafío, es más cuanto mayor es, más conecta con el deseo de superarlo. Podríamos ubicar una escala de proporciones, empezando por lo pequeño, la superficie de cristal que la impide pasar al otro lado, en la sucursal de Mirando en Seúl, a algo más grande,  cuando corre en pos del camión que lleva a Okja llegando a encaramarse al vehículo y evitando la altura de los sucesivos túneles por lo que va introduciéndose. A cada paso mayor peligro. El tamaño sí que importa. El tamaño de Okja en su presentación nos habla de lo grande que es pero también, paradójicamente, de lo débil que es, cuando se resbala por el riachuelo. No cabe duda que el director empieza a establecer vínculos con el espectador, construyéndole su afinidad con el personaje. Pero quizás en su contrario podamos comprender mejor de que se sustenta la lucha de Maji. Y es que en la película existen más ejemplos de lucha, como aquellos que fracasan estrepitosamente. Le pasa al grupo de defensa animal compuesto por idealistas, que se pasan haciendo lo que consideran correcto y después acaban realizando su contrario. Quieren rescatar a Okja de las fauces de Mirando para después entregársela en bandeja a la misma corporación. Maji es engañada por uno de sus integrantes. Y la secuencia en la factoría donde Okja es forzada por un macho de su misma especie es demoledora al respecto. Mientras lo ven, no dejan de observar sus propios errores, unos que volverán a repetir una y otra vez. Pareciese que estuviésemos ante unos hijos de papá, atolondrados, que ven todo desde la confortabilidad del otro lado. Y aunque reciben de lo suyo cada uno, pareciese más un castigo recibido por su inoperancia ante los hechos. Al final Okja acaba prisionera gracias a sus salvadores. Es una lucha innecesaria, absurda (intentan por todos los medios no utilizar la violencia en sus “perfomances”), está vacía de contenido y no tiene ningún sentido. La música de Jaeil Jung nos aporta más claves al respecto. La presentación de este destartalado grupo aparece junto a fanfarrias de trompetas como si el circo hubiese hecho acto de presencia en la trama. ¡Señores y señoras con todos ustedes…! Lo absurdo catapulta al relato al desconcierto. El grupo pacifista intentando secuestrar a Okja, y enfrentándose con la policía con paraguas de colores, ejemplifica muy bien la incoherencia del enfrentamiento pero también nos habla del acto irreflexivo del grupo, frente a la férrea decisión de la construcción de una responsabilidad por parte de Maji en su tarea de regresar con Okja a las montañas. Regresamos al maestro Escohotado cuando le preguntaron que qué les diría a los jóvenes de ahora: “Que se las arreglen como puedan. La libertad reclama que cada cual se la juegue. Que piensen por sí mismos. Asumamos responsabilidad plena y completa por nuestras acciones y nuestras ideas.” Todo eso lo podría representar Maji, ¿por qué no el grupo de defensa animal?

                                    Okja 2

               

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              Proyectom05@hotmail.com (José Amador Pérez Andujar) TV/VOD Fri, 21 Sep 2018 22:33:08 +0200